Innovación con método y medida.

innovacion ueHan pasado casi diez años desde que la Cumbre de Lisboa marcase la estrategia para mejorar la competitividad europea en base a la innovación y el conocimiento, siendo pesimista la valoración que se hace del desarrollo de esta estrategia en España así como sus indicadores.

Aunque los resultados parecen no ser satisfactorios, el término (quizás no el concepto) de “innovación” ha sido incorporado en el leguaje empresarial y político:  Si atendemos a lo que dicen los departamentos de marketing, cualquier empresa que se precie es innovadora y cualquiera que tenga éxito económico se presenta (o se le presenta) como innovador; tenemos ministerios, consejerías, concejalías, departamentos y unidades de innovación;  hasta hay personas con nombramiento oficial de innovador.

El término está en cierta medida quemado y a estas alturas surgen dudas acerca de su credibilidad, aún a pesar que las empresas y organizaciones que quieren cambiar necesitan a sus empleados, proveedores y clientes para innovar en productos, servicios e incluso la propia naturaleza de su existencia; sus directivos necesitan por tanto identificar, evaluar, implantar, reconocer y recompensar las mejores ideas.

Con este panorama, me han  resultado muy interesantes dos informes recientes de la consultora Gartner a los que se hace referencia en el comentario “What’s On? Research on Managing Innovation and Metrics”. Los informes tratan de responder a estas preguntas: ¿Como puedo iniciar un programa de innovación?, ¿Qué indicadores puedo usar para medir y gestionar los resultados de los programas de innovación?.

El primer informe, “Managing Innovation: A Primer, 2009 Update”, trata sobre el desarrollo y gestión de un programa de innovación, e incluye aspectos como la definición del modelo y la elección del estilo de organización.

Aunque los modelos habituales parten de la premisa de innovar desde dentro, hay experiencias importantes de implicación de clientes o usuarios y proveedores (ejemplos al respecto en CISCO, Starbucks, IBM y Google). Otro aspecto a considerar es la innovación incremental o progresiva, tratando de implicar poco a poco a toda la organización frente a una innovación disruptiva, asumiendo más riesgos.

Aunque en general los directivos responden en las encuestas que la innovación es imprescindible, pocos dan los pasos necesarios para implantar planes al respecto y menos los que ponen los recursos necesarios para mantenerlos. El proceso de implantar un programa de innovación implica:

  • Asumir la dirección de la innovación al máximo nivel.
  • Desarrollar una estrategia (valorando para ello lo que funciona en otros sectores, estableciendo colaboración y outsourcing con otros más innovadores e innovación en los aspectos que generan más valor).
  • Priorizar la innovación en el aspecto más importante de nuestra organización o empresa.
  • Formalizar la innovación como proceso (generar ideas-> seleccionarlas-> implantarlas-> difundirlas).
  • Crear la estructura necesaria para llevar a cabo la innovación (Alternativas: red de innovadores, incubadoras de innovación, equipos trasversales, pequeños equipos expertos focalizados en un tema etc).

A lo anterior hay que añadir la identificación de estilos de conducta que son críticos para convertir las ideas en innovación: creatividad, plantearse desafíos, colaboración y cooperación. Estos estilos han de incorporarse en el mapa de competencias.

El segundo infome “Innovation Metrics Workbook: Business Objectives and More” parte de la premisa que en tiempos de crisis es fundamental tener indicadores acerca de la gestión adecuada y de los resultados obtenidos; la innovación no puede ser ajena a esto y su éxito se medirá en función de las mejoras obtenidas en los resultados de los servicios que ofrecemos (más que en las ideas o proyectos que hayamos emprendido o financiado).

Antes de empezar a definir indicadores es preciso asegurarse que la estrategia de innovación está en línea con la estrategia general de la organización, lo que nos llevará a definir los objetivos generales de innovación en función de los objetivos generales. Es entonces cuando podremos identificar los indicadores de innovación basados en resultados.

En segundo término están los indicadores estructurales:

  • Actividades. Son los indicadores habituales: número de ideas o proyectos, personas, redes, ubicación de las mismas etc.
  • Conductas. Indicadores destinados a medir la implicación de personas y grupos en la innovación. (Quizás son los más importantes, pero también los más difíciles de medir).
  • Redes. Redes y alianzas externas.
  • Implicación de los clientes o usuarios. Indicadores para medir la participación de los clientes o usuarios en la generación de ideas.

Otras consideraciones a tener en cuenta: establecer qué información se va a monitorizar, forma de obtener la información, incorporación a los indicadores generales de la organización, ante la duda si se va a utilizar realmente un indicador no incluirlo, no empezar con mas de 10, todos los objetivos deben tener indicadores y en especial los de cultura y conducta innovadora y finalmente implicación en su diseño de quienes los van a usar.

En definitiva, dos documentos que contribuyen a entender la metodología y la gestión de la innovación que podriamos completar con una reflexion acerca de en qué grado de madurez se hallaría la innovación si le aplicasemos un ciclo similar al de las tecnologias emergentes: ¿Inflacción de espectativas? ¿Desilusión?. No creo que hayamos llegado todavia a la fase de estabilización.Presentación1

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3 thoughts on “Innovación con método y medida.

  1. José Mª de la Higuera

    Enhorabuena por el BLOG!. Los contenidos, pero tambien los aspectos formales, me parecen muy atractivos y me lo apunto para acudir cuantas veces pueda.
    El asunto de la Innovación está bien caliente, es cierto que la retórica politica e institucional (tambien de las empresas) lo queman pero no por ello deja de ser importante. Me intersa un montón, tanto desde un punto de vista particular como profesional, trabajo en ello, desde el supuesto de que la sostenibilidad del negocio sanitario público ( y por extensión también la SOSTENIBILIDAD en mayúscula del sistema bio-geo-humano) requiere de innovación. El sentido -la orientación de la flecha- el cómo el cuando el quienes etc, ya es otra cosa y ahí empieza el recorrido, que no es pacífico -salvo que obviemos la realidad de las relaciones de poder-.
    Ojala 2.0 de todod lo que promete!

    • Yuel

      Muy bueno el artedculo, no conoceda este evento, estare9 atteno para prf3ximas ocasiones.Y muchas gracias por el guif1o a nuestro idioma, pero verme no significa verde sino gusano ; )Saludos

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