Libertad y Promoción de la Salud

Etica Libertad Promocion de la saludLa Conferencia de Ottawa de 1986 ha marcado el enfoque dado a la promoción de la salud en las últimas décadas, consistente en proporcionar a los pueblos los medios necesarios para mejorar su salud y ejercer un mayor control sobre la misma. Es una responsabilidad tanto individual como colectiva, en la que la responsabilidad del gobierno y otras instituciones reside en asegurar las condiciones básicas que hacen posible el desarrollo de la capacidad saludable de la población.

Partiendo de esta base, ha habido múltiples interpretaciones sustentadas en distintos valores, significados y prácticas de salud, con mayor o menor énfasis en los determinantes sociales, el empoderamiento de las personas, la participación ciudadana o la intervención por parte de las autoridades.

Para buscar soluciones de compromiso a la conciliación de los distintos valores morales que se presentan en la promoción de la salud, con situaciones cada vez más complejas, el análisis ético puede ayudar a identificar líneas de acción óptimas y prudentes.

Se han desarrollado múltiples marcos de referencia para la valoración ética en el ámbito de la promoción de la salud, de los que se derivan los siguientes criterios comunes:

  • Asegurar que la intervención es necesaria y proporcionada al problema que trata de resolver.
  • Tener en cuenta que a mayor riesgo de ocasionar daño, mayor debe ser la evidencia requerida para justificar la intervención.
  • Considerar todas las alternativas, eligiendo las estrategias menos onerosas o potencialmente dañinas; priorizar las estrategias de menos a más coercitivas.
  • Es más justificable evitar que las personas se hagan daño mutuamente que evitar que las personas se dañen a sí mismas (aunque en la salud esa distinción a menudo no está del todo clara).
  • Priorizar la equidad en la distribución de cargas y beneficios.
  • Trabajar sobre las causas de la mala salud o los determinantes sociales de la salud.
  • Ser transparente y abierto en la toma de decisiones, incluir a todos los que puedan verse afectados por una intervención, y basarse en una base normativa para la intervención.
  • Comunicar la intervención de forma honesta y crear confianza.
  • Establecer relaciones recíprocas con los ciudadanos: si se espera que actúen para mejorar la salud pública o de la comunidad, se les debe brindar el apoyo o la asistencia que necesiten.

Para mejorar la salud, desde su promoción, se intenta modificar estilos de vida, introducir medias regulatorias, instaurar medidas preventivas, o promover cambios políticos. Algunas de estas acciones se consideran poco intrusivas (información), pero otras   pueden valorase como ofensivas (restricciones), y encontrar resistencia al interpretarse como intentos de la clase gobernante de imponer sus valores,  amenazando la libertad individual y el respeto a los diversos estilos de vida.

Este grado de intromisión, nos lleva al debate hasta donde el estado, sus instituciones y profesionales, así como otras entidades, pueden inmiscuirse en nuestras vidas para según ellos, mejorar la salud; este debate ha ido en paralelo al debate general sobre el papel del estado, y está determinado por el concepto de libertad del que partamos (Berlin): libertad positiva o libertad negativa.

Analizando la promoción de la salud en función del concepto de libertad, hay dos posturas extremas: el liberalismo libertario y el paternalismo. Para los partidarios de la “libertad negativa” (no hay coacción), los libertarianos, todos somos capaces de tomar decisiones racionales sobre nuestras propias vidas y nuestro propio comportamiento de salud; consideran al estado como un enemigo de la libertad individual, por lo que hay que limitar su intervención. Libertad significa ausencia de impedimentos externos, y se es libre cuando nadie impide una acción (Hobbes). El límite a nuestra libertad se encuentra en producir daños a terceros; en todo caso, existe un determinado ámbito personal en el que nadie puede entrar. En el ámbito de la promoción de la salud, seriamos libres para tomar o no decisiones saludables y por tanto nadie debe inmiscuirse (John Stuart Mill); la persona debe ser plenamente autónoma en la toma de decisiones.

El resurgimiento del liberalismo libertario en los años 70 ha tenido su influencia en las políticas neoliberales de las últimas décadas. La intervención reguladora del estado, es una intromisión a la que hay que poner límites para salvaguardar la libertad de las personas.

Desde la perspectiva paternalistas de la “libertad positiva”, esta no consiste en tener una licencia para hacer lo que deseamos, sino en desarrollar y progresar como individuos viviendo en sociedad, superando nuestros limitantes deseos básicos e inmediatos. La ignorancia y resistencia interna pueden limitar la verdadera libertad y desarrollo individual. Por ello necesitamos encontrar formas de ganar control sobre nuestras propias vidas y de hacer a un lado el placer y la comodidad inmediatos con el fin de cumplir nuestros objetivos e intereses a largo plazo. Se da por tanto más espacio para que el estado intervenga en la vida del individuo, ayudándole a tomar conciencia de las barreras potenciales que existen para su libertad y desarrollo, guiándole en la mejor comprensión de sus propios intereses; esta intervención contribuiría a la libertad positiva de la persona. La intervención del estado mejora la libertad individual al crear las bases sociales necesarias para que podamos prosperar como individuos; su intervención en la promoción de la salud puede considerarse beneficiosa y no una amenaza para la libertad, pues el hacernos más sanos nos ayuda a ser más libres. De acuerdo con este punto de vista, el estado debe proporcionar lo que es mejor para las personas (los totalitarismos serían su expresión extrema), en lugar de los mínimos permitidos (a regañadientes) por los libertarios.

La promoción de la salud a menudo se ha movido entre estos extremos señalados: limitar la elección individual imponiendo restricciones y prohibiendo acciones que puedan dañar la salud, o dejarla a la libertad de los mercados y la libertad de elección.

Hay una tercera vía, que indica que la promoción de la salud debe centrarse en el cambio de comportamiento de las personas, para lo que es necesaria su implicación. El estado puede proporcionar orientación, oportunidades y ayuda para “crear las condiciones” que pueden ayudar a las personas a tomar decisiones más saludables; es su obligación el facultar a las personas para que cambien por sí mismas. En lugar de coaccionar o simplemente desentenderse de ellas, la tercera vía trata de empoderar a las personas, a ser más independientes de los servicios estatales, dándoles oportunidades e información para elegir vivir estilos de vida más saludables y apoyo colectivo para un entorno que promueva la salud; y por supuesto, intervenir cuando puede haber un daño para otros. La libertad se refiere al poder que tenemos sobre nosotros mismos y que se manifiesta en nuestras habilidades para transformar nuestro comportamiento y mejorar nuestra presencia e influencia en la comunidad.

Desde esta perspectiva, no se considera que el estado se inmiscuya, pues empodera a las personas, y esto no se puede conseguir de forma autoritaria. En lugar de una intervención directa del poder central, considerada más intrusiva, se prima la acción local en promoción de la salud, con enfoque participativo; es el caso de la Red de Acción Local en Salud.

En el plano político, este enfoque se encuadraría en la llamada “tercera vía” de Tony Blair.

(Este documento son unas notas previas al encuentro “Ética y Promoción de la Salud. Libertad-Paternalismo” organizado por SESPAS- Fundación Grifols)

Anuncios

Ética, investigación, bases de datos

rgpd salud etica big dataEl Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y el Proyecto de Ley Orgánica de Protección de Datos, no solo mantienen inalterado el régimen contenido en la normativa reguladora de la investigación biomédica, sino que permiten realizar una interpretación más flexible del alcance que puede darse al consentimiento en el tratamiento de datos, tal como ha expresado la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).

A pesar de ello, el RGPD tiene un gran impacto en la investigación en salud realizada con bases de datos. El RGPD presta especial atención al “big data” aunque no lo nombra expresamente; sí nombra la investigación a partir de registros: Combinando información procedente de registros, los investigadores pueden obtener nuevos conocimientos ….. (Los registros).. proporcionan conocimientos sólidos y de alta calidad que pueden servir de base para la concepción y ejecución de políticas basada en el conocimiento, mejorar la calidad de vida de numerosas personas y mejorar la eficiencia de los servicios sociales. Para facilitar la investigación científica, los datos personales pueden tratarse con fines científicos, a reserva de condiciones y garantías adecuadas establecidas en el Derecho de la Unión o de los Estados miembros.

A continuación se apuntan algunas notas, derivadas del RGPD y no exhaustivas, acerca de la investigación en salud a partir de bases de datos; pueden ser de interés tanto para los responsables de los datos susceptibles de ser utilizados en investigación, como para los investigadores o los comités de ética de la investigación (CEI):

Alcance del RGPD

Como Reglamento, no necesita transposición, y por tanto es de aplicación común a todo el Espacio Europeo de Investigación. A efectos prácticos, si en un proyecto multinacional los reguladores nacionales tuviesen criterios distintos para autorizar o no el tratamiento de unos datos (ejemplo condiciones de acceso a datos clínicos), sería el Supervisor Europeo de Protección de Datos quien debería pronunciarse al respecto.

El tratamiento de datos personales con fines de investigación científica incluye los estudios realizados en interés público en el ámbito de la salud pública, y es interpretado de manera amplia, incluyendo a modo de ejemplo:

  • el desarrollo tecnológico y la demostración.
  • la investigación fundamental.
  • la investigación aplicada.
  • la investigación financiada por el sector privado.

Es preciso no olvidar la distinta intención en el tratamiento de datos con fines de investigación sanitaria (generar conocimiento) o de calidad o gestión (evaluación y organización de recursos). Igualmente en el ámbito del big data pueden surgir dudas al diferenciar el tratamiento de datos con fines a la investigación o comercial.

Los “datos relativos a la salud” son definidos como datos personales relativos a la salud física o mental de una persona física, incluida la prestación de servicios de atención sanitaria, que revelen información sobre su estado de salud.

El Reglamento afecta a los datos personales y a los datos seudonimizados.

Son “datos personales”: toda información sobre una persona física identificada o identificable (“el interesado”); se considerará persona física identificable toda persona cuya identidad pueda determinarse, directa o indirectamente, en particular mediante un identificador, como por ejemplo un nombre, un número de identificación, datos de localización, un identificador en línea o uno o varios elementos propios de la identidad física, fisiológica, genética, psíquica, económica, cultural o social de dicha persona.

Se denomina “seudonimización”: el tratamiento de datos personales de manera tal que ya no puedan atribuirse a un interesado sin utilizar información adicional, siempre que dicha información adicional figure por separado y esté sujeta a medidas técnicas y organizativas destinadas a garantizar que los datos personales no se atribuyan a una persona física identificada o identificable.

Los paradigmas tradicionales en los que se sustentaba la privacidad, anonimización de datos y consentimiento informado, no son las principales garantías en las que se sustenta la privacidad en estos proyectos. Cobra mayor relevancia la transparencia de la información que la obsesión por el consentimiento informado, (tenemos ya la experiencia negativa, tras entrar en vigor el RGPD, del otorgamiento del consentimiento en el acceso a plataformas y dispositivos móviles).

Los principios de protección de datos no deben aplicarse a la información anónima (inclusive con fines estadísticos o de investigación), es decir, información que no guarda relación con una persona física identificada o identificable, ni a los datos convertidos en anónimos de forma que el interesado no sea identificable, o deje de serlo. A pesar de ello, con métodos adecuados, la tecnología ha permitido reidentificar grandes bases de datos sanitarios anonimizados, y la AEPD ha reconocido que no es posible considerar que los procesos de anonimización garanticen al 100% la no reidentificación de las personas; incluso con buenas prácticas en la anonimización. En consecuencia, los CEI deberían valorar tanto los proyectos con datos personales o seudonimizdos, como con datos anonimizados.

Principios

Los investigadores han de tener en cuenta los siguientes principios:principios proteccion de datos

A estos principios hay que añadir la no discriminación de las personas, y la responsabilidad proactiva del responsable de la investigación.

El responsable de la investigación es igualmente responsable de que se contemplen los principios de protección de datos desde el diseño y por defecto, estableciendo las medidas técnicas y organizativas adecuadas.

Comités de ética de la investigación (CEI)

Los CEI tienen el reto de adaptar sus procedimientos para evaluar proyectos a partir de bases de datos, teniendo en cuenta el desarrollo digital en general y el RGPD en particular. Cada día se presentarán más situaciones en las que las respuestas estarán más en los planos deliberativos que en los legislativos.

Es preciso hacer un seguimiento de los proyectos de investigación en marcha, para garantizar que estos se ejecutan de acuerdo a su protocolo, priorizando aquellos con mayor impacto en la protección de datos y los que manejan muestras biológicas.

Sería conveniente disponer de guías específicas para la evaluación de este tipo de proyectos.

Mientras tanto, se pueden tener en cuenta algunas consideraciones que los investigadores han de tener en cuenta al elaborar protocolos de investigación para este tipo de proyectos.

Riesgos éticos en el tratamiento de datos

Entre estos se han descrito, la omisión deliberada de datos, la visualización engañosa, los sesgos, desconocimiento del origen de los datos, deficiencias en su calidad y la de sus metadatos, no trazabilidad, y anonimización insuficiente.

Protocolo

Aunque parezca obvio, hay que partir siempre de un protocolo de investigación (no sólo cuando se presenta a financiación externa) evaluado por un CEI, que permita valorar que tiene una sólida base científica y que salvaguarda los derechos de las personas involucradas.

En su evaluación, las primeras dificultades pueden surgir al diferenciar los proyectos de evaluación o gestión de los de investigación; puede ser igualmente difícil diferenciar los proyectos académicos de los comerciales (estos últimos tienen limitaciones en el tratamiento de ciertos datos).

La metodología de la investigación en “big data” tendente a la identificación de patrones a partir de grandes volúmenes de datos, presenta características especiales que habrá que tener en cuenta. Esta naturaleza libre de hipótesis de (algunos) estudios de big data, hace que sea más difícil aplicar mecanismos epistemológicos convencionales.

Equipo investigador

El investigador principal es el responsable del cumplimiento del RGPD, y además, estar en condiciones de demostrar que este se cumple. Entre sus obligaciones estaría la de comunicar las brechas de seguridad al Delegado de Protección de Datos de su institución.

Se sugiere la participación o asesoramiento de profesionales con competencias en big data y protección de datos, con un grado de implicación acorde al alcance del proyecto.

Es preciso la aceptación expresa de las normas de confidencialidad por todos los integrantes del equipo.

Hay que incluir la identificación y contacto de:

  • Delegado de Protección de Datos del centro donde se realizará la investigación.
  • Responsable y encargado del tratamiento de los datos.
  • Personas que tendrán acceso a los datos.

Licitud

Es preciso indicar la base normativa en la que se indique que es lícito usar esos datos para investigación. El proyecto ha de justificar el tratamiento de categorías especiales de datos personales. Igualmente, es preciso indicar el fundamento por el que se pueden usar esos datos para investigación sin el consentimiento informado de las personas interesadas.

Debe estar documentada la autorización del responsable de los datos para el uso de los mismos en ese proyecto de investigación, con especificación de los datos concretos a tratar.

Limitación

Compromiso de usar los datos exclusivamente con los fines de ese proyecto (o proyectos derivados compatibles, en cuyo caso ha de ser informado el responsable de los datos), quedando prohibido un tratamiento distinto al establecido en el protocolo.

En el caso de que se elaboren perfiles:

  • Indicar las bases legales por las que se pueden elaborar.
  • Mecanismos contemplados para evitar la discriminación de grupos o personas en cuanto a sexo, nivel cultural o económico etc.
  • No decisiones automáticas sobre personas sin supervisión humana.

Minimización

Debe justificarse que todos los datos tratados son necesarios para alcanzar los objetivos de investigación, no utilizando datos que no tengan que ver con los objetivos.

Igualmente, debe justificarse que para alcanzar los objetivos, sea necesario: usar datos personales en lugar de seudonimizados, o datos seudonimizados en lugar de anónimos (y las escalas intermedias entre estas categorías).

Exactitud

Se deberán incluir el análisis de calidad de los datos y las medidas a tomar para evitar sesgos.

Conservación

Compromiso de que la identificación de los interesados no será mantenida más allá del tiempo necesario para los fines del tratamiento de los datos personales.

Indicar el periodo de almacenamiento y las personas que tendrán acceso a los datos, en cada uno de sus estadíos (personales, seudonimizados, anónimos etc).

Discriminación

Indificar cómo se trata de evitar en el proyecto que haya discriminación de las personas o los grupos, en función del sexo, clase social, nivel de estudios etc

Seguridad

Especificar las medidas técnicas y organizativas que se tendrán en cuenta para garantizar la seguridad de los datos.

Evaluación de Impacto en la Protección de Datos Personales:

Aunque de una forma no tan exhaustiva como la contemplada en  la Guía práctica para las Evaluaciones de Impacto en la Protección de los datos sujetas al RGPD, debe evaluarse el impacto del proyecto en la protección de datos.

Medidas para evitar daños y salvaguarda de los derechos de los participantes.

Privacidad por defecto y por diseño: Detalles de las medidas técnicas y organizativas para evitar los daños y se salvaguardarán los derechos de los participantes de la investigación.

Indicar cómo pueden ejercer sus derechos (acceso, portabilidad, rechazo al tratamiento de datos…)

Infraestructura tecnológica

Indicar los equipos en los que se realizarán los tratamientos (serán dentro de instituciones sanitarias).

Indicar las normas de seguridad, accesos y su registro etc.

Datos

Especificar su procedencia y detalle de las variables incluidas. Especial consideración si proceden o se destinan fuera de la Unión Europea.

Especificar las medidas tomadas para velar por calidad, integridad y seguridad de los datos y permitir su segura transmisión, linkage y almacenamiento.

Detalles de las operaciones de procesamiento de datos.

Detalles de las técnicas de anonimización / pseudonimización. Los responsables de la anonimización y el análisis han de ser distintos.

Detalles de los métodos utilizados para elaborar perfiles y las medidas para evitar que los algoritmos discriminen o creen brechas de seguridad en la privacidad de las personas.

Detalles sobre los procedimientos para informar a los participantes de la investigación sobre el perfil, y sus posibles consecuencias y las medidas de protección.

Espacio de trabajo, innovación y gestión del conocimiento

P_20170828_210407 (1)La configuración del espacio de trabajo es uno de los factores que contribuyen a la gestión del conocimiento en las organizaciones. Por otra parte, las personas pueden experimentan una pérdida de espacio considerado como propio, no tener el espacio que consideran que deberían tener, o considerar que en su ambiente inmediato no disponen de elementos acordes a su posición social o individual; esto es lo que se ha denominado deprivación ambiental.

Para abordar el tema del espacio en la administración pública, podemos ver las propias experiencias en este sector, así como la experiencia de otras organizaciones basadas en el conocimiento.

En los centros de investigación de empresas farmacéuticas, automóvil o diseño, se ha pasado de espacios de trabajo cerrados donde una o dos personas comparten su oficina o laboratorio, a multiespacios abiertos que ofrecen diferentes opciones en función de las necesidades del momento y lugares flexiles para trabajar: zonas tranquilas, zonas recreativas, zonas de colaboración, salas de proyecto, salas flexibles de reuniones, “burbujas de trabajo” grandes y pequeñas y zonas de laboratorio. El espacio no es algo neutro, por lo que el proceso de diseño de los espacios de trabajo, ha de contribuir a:

  1. Expresar la identidad corporativa.
  2. Hacer visible el proceso de trabajo,
  3. Fomentar el intercambio de ideas,
  4. Atraer y retener a los mejores profesionales,
  5. Integrar la tecnología en el espacio,
  6. Motivar al personal, cliente sy usuarios,
  7. Dar soporte a diversos estilos de trabajo,
  8. Contribuir a la creación y la diversidad.

El diseño del lugar de trabajo puede contribuir al éxito de la organización mediante tres mecanismos: a) Proyectando la identidad organizativa, expresando los valores que son importantes para la organización, b) Contribuyendo a la satisfacción y la moral de los empleados, y c) Afectando al propio proceso de trabajo.

El estudio sobre los cambios que se produjeron en una empresa de comunicación, al cambiar a espacios abiertos, mostró que afectaron positivamente a: 1) Acceso a espacios de trabajo en equipo,2) El acceso a espacios de relajación e informales, 3) Acceso a espacios de trabajo silenciosos, y 4) La presencia de luz natural y vistas.

Se han realizado estudios etnográficos sobre los aspectos culturales relacionados con el espacio de trabajo en una empresa del automóvil , considerando dos configuraciones del espacio (una abierta con algunas oficinas de dirección y pequeñas salas de conferencias que rodean un gran espacio abierto poblado por áreas de trabajo individuales de tipo cubículos bajos; la otra configuración era predominantemente compuesta de oficinas de investigadores individuales con diferentes opciones de puertas y configuraciones). Se analizaron las dimensiones concentración, funcionalidad, confort y estética.

La dimensión más importante, tanto para investigadores como directores de laboratorio era la funcionabilidad, para investigadores y ejecutivos la concentración ocupaba la segunda posición; la tercera posición en valoración era para el componente estético, más valorado por los ejecutivos y directores de laboratorio y menos por investigadores. El confort era el menos valorado por los tres grupos.

El espacio está diseñado para proporcionar visibilidad que fomente encuentros casuales y contactos fáciles, en una estrategia dirigida a garantizar el intercambio de conocimientos entre las distintas unidades, que se ha denominado co-localización.  Los resultados del Proyecto de co-localización  en Novartis, muestran que el ambiente con multiespacios ha tenido un efecto positivo en el compartir conocimiento, si bien es preciso establecer que tipo de espacio es más adecuados para cada tipo de persona trabajadora del conocimiento.

La experiencia en otra industria farmacéutica, indica que el mero hecho de mover las personas de oficinas cerradas a espacios abiertos no aumenta por sí mismo la comunicación cara a cara. Esta comunicación está relacionada con la visibilidad de las personas en el espacio de trabajo y en  la disponibilidad de espacios formales e informales para reuniones y encuentros.

Se ha hecho esfuerzos por medir la innovación en espacios de trabajo en la administración pública, concretamente en Canadá, pero desde mi punto de vista sin resultados concluyentes.

El lugar de trabajo físico en el ámbito gubernamental está adquiriendo importancia debido a: Los rápidos avances tecnológicos que hacen que las oficinas gubernamentales modernas sean más flexibles y accesibles incluso sin requerir presencia física (teletrabajo o acceso mediante administración electrónica), los aspectos relacionados con la salud y seguridad en el trabajo y finalmente el crecimiento del “trabajo del conocimiento” en el gobierno que requiere espacio que fomenten la interacción, la flexibilidad y el intercambio de información y conocimiento. Se ha propuesto, tras revisión bibliográfica,  un modelo conceptual y propuestas para el desarrollo de espacios adecuados a las necesidades dela administración pública. Espacio Modelo

De este modelo se desprende que:

  • La disposición del espacio de trabajo tiene un gran impacto en aspectos afectivos, conductuales y de desempeño, pero este depende de las características personales y organizacionales, así como de el tipo de trabajo.
  • El ambiente de trabajo tiene impacto en aspectos afectivos, conductuales y de desempeño , pero el alcance de los efectos puede depender de las características de los empleados, como género o nivel jerárquico.
  • La incorporación y uso adecuado de la tecnología como ayuda a sus usuarios, generaría buenos resultados afectivos, conductuales y de rendimiento, pero el alcance de los efectos sería mayor cuando los usuarios tuvieran control sobre la configuración.
  • La accesibilidad y comodidad para los usuarios de las áreas de espera o atención darían mejores resultados afectivos, conductuales y de desempeño, pero el alcance de los efectos sería mayor cuando los usuarios tuvieran control sobre los cambios y diseños.
  • Los aspectos simbólicos de los espacios como signo de estatus, generaría en quien los ostenta resultados afectivos, conductuales y de desempeño, pero debería estar revisado ante las características emergentes del lugar de trabajo tales como la colaboración, la apertura, las normas democráticas y la confianza.
  • Finalmente, la satisfacción de los empleados con el espacio de trabajo generaría comportamientos positivos (p. Ej., Aumento de la salud, colaboración y permanencia) con mejor desempeño del trabajo individual y calidad general del servicio.

Los desafíos en este  campo son metodológicos, infravaloración del tema por las organizaciones e implicación de los grupos de interés en el proceso, de todos los afectados.

The WorkPlace 20⋅20 program in GSA introduce un proceso colaborativo en el diseño de los espacios de trabajo en USA. No obstante, el diseño innovador no puede por sí mismo cambiar la organización y debe estar acompañado de estrategias de gestión lideradas por los máximos responsables para maximizar los resultados.

Por otra parte, la Futures Academy in Dublin Institute of Technology (DIT) ha desarrollado una metodología denominada “Prospectiva a través de escenarios”. Consta de tres etapas, relacionadas respectivamente con el lugar de trabajo global, el lugar de trabajo sostenible y el lugar de trabajo inteligente. Forma parte del proyecto ‘‘Workplace of the Future’’: usando una aproximación de escenarios adaptativos y técnicas de prospectiva, trata de establecer las estrategias para el desarrollo de los espacio de trabajo del mañana. En su análisis de partida, señalan como cambios que afectan actualmente al espacio de trabajo: la emergencia del trabajo basado en el conocimiento, la flexibilidad de los contratos, la sostenibilidad, crecimiento de trabajadores que se desplazan de un sitio a otro, organizaciones más ligeras y el desarrollo tecnológico.

Desafios éticos del Big data

Hal-9000-eye

(Este artículo fué publicado inicialmente en el blog El imposible intermedio, un blog de derivas (bio)éticas entre soluciones imposibles y tal vez perfectas a propuestas intermedias y quizás posibles. En ese blog se publican contenidos elaborados por los alumnos del Experto en Bioética de la Escuela Andaluza de Salud Pública)

Tengo miedo… Tengo miedo Dave… Dave… mi cabeza se va. 

Podrían ser las últimas palabras de alguien en su lecho de muerte, pero no, son las palabras del ordenador HAL 9000 de la nave Discovery en su viaje a Júpiter, inmediatamente antes de ….dejar de funcionar.

Estoy hablando de 2001 Una odisea en el espacio, excelentemente analizada en el blog Cine y Psicología, referente en el cine en el que la rebelión de las máquinas adquiere protagonismo. En el año del estreno de la película, 1968, las máquinas no eran sentidas como una amenaza para la humanidad, atemorizada por los efectos de un posible desastre nuclear. Fue precisamente por aquella época cuando se desarrollaron tanto la bioética como la evaluación de tecnologías sanitarias, disciplinas que no tenían entre sus prioridades analizar la efectividad de incorporación de robots en la atención sanitaria o el análisis ético de las decisiones de máquinas como Hal 9000; para ambas disciplinas, algoritmos y máquinas complejas son hoy materia de estudio.

En su momento Hal 9000 era un producto de la ciencia ficción; pero ¿Que sería necesario para que Hal 9000 pudiera ser una realidad?

En principio sería necesario que las máquinas tuviesen capacidad de generar e intercambiar autónomamente datos entre ellas, mediante conexión de internet; es lo que hoy llamamos el internet de las cosas. En segundo lugar, sería necesario el almacenamiento, procesamiento y análisis de grandes volúmenes de datos que analizados con los algoritmos adecuados, nos pudieran ayudar a tomar decisiones; es lo que llamamos big data. En tercer lugar, sería necesario que las máquinas fuesen capaces de percibir lo que ocurre en su entorno y llevar a cabo acciones para maximizar sus posibilidades de éxito en alcanzar su objetivo, tomando decisiones con la información de contexto y los algoritmos que se les suministremos; es lo que llamamos machine learning.

Estos tres elemento son ya una realidad, no una historia de ciencia ficción, y es previsible que tengan un gran impacto en el ámbito sanitario, con especial incidencia en lo relacionado con el pronóstico, el diagnóstico por imagen y anatomía patológica y la precisión en el diagnóstico clínico. Para que el avance tecnológico pueda ser posible, es necesario en estos momentos avanzar en el big data; es preciso conseguir los datos suministrados generosamente ¿? por millones de pacientes, para a partir de ellos, construir algoritmos que hipotéticamente redundarán en beneficio de los propios pacientes. Así pues, cada vez utilizaremos más algoritmos para automatizar decisiones sanitarias, y como alguien ha indicado,  es necesario que sus resoluciones no solo sean correctas, sino también justas.

Las decisiones que se tomen hoy, tendrán consecuencias distintas según los valores morales de los que partamos.Es por ello por lo que surge la necesidad del análisis ético del impacto del big data en todos los ámbitos sociales, y especialmente en el sanitario. Por una parte hay que abordar los desafíos en la prestación de atención a los pacientes que pueden surgir en la gestión de la información de la historia clínica electrónica; pero estos son de pequeño calado en comparación con los derivados del previsible uso de estas bases de datos para generar nuevo conocimiento, generar algoritmos de ayuda a la toma de decisiones y su incorporación a procesos automatizados.

Se han publicado varios documento de interés al respecto. Entre ellos, y no exclusivos,  tenemos el Documento sobre bioética y Big Data de salud: explotación y comercialización de los datos. Este documento del Grupo de Opinión del Observatori de Bioètica i Dret de la Universitat de Barcelona, se elaboró para dar respuesta al proyecto VISC+ (Más Valor a la Información de Salud en Cataluña), y analiza los problemas derivados de: 1) las posibles vulneraciones de los derechos de los ciudadanos y 2) la falta de transparencia y debate público informado, en una cuestión en la que subyace el tráfico de datos personales, reutilizados con fines distintos al tratamiento médico directamente  recibido por el paciente de los usuarios de la sanidad pública. Sus recomendaciones no obstante son más amplias, y abordan desde aspectos culturales, a las limitaciones de la anonimización de los datos, la colaboración público-privado o los procesos de información y debate ciudadano en la toma de decisiones por parte de los poderes públicos.

Otro documento interesante es Perspectives on Big Data, Ethics, and Society  del Council for Big Data Ethics and Society, resume los encuentros y discusiones que este grupo ha llevado a cabo en los dos últimos años. El documento describe los problemas éticos planteados por la agregación de datos biomédicos y su reutilización, en aspectos cómo privacidad, consentimiento informado, profesionalismo, relaciones de poder y gobierno ético de las plataformas Big Data. Establece recomendaciones a nivel político, formativo y de desarrollo de cultura ética, así como líneas de investigación para responder a preguntas concretas.

De gran interés es el Preliminary Draft Report of the International Bioethics Committee of UNESCO  (IBC) on Big data and Health. El informe detalla los desafíos que supone el big data en aspectos como:

  • Autonomía: Los mecanismos tradicionales de consentimiento informado y disociación o anonimización de datos, parecen insuficientes para garantizar la autonomía de las personas.
  • Privacidad y Confidencialidad: Las personas son cada vez más trasparentes, mientras que el entorno tecnológico es cada vez más opaco, especialmente respecto a sus algoritmos.
  • Propiedad de los datos: Una de las cuestiones tratadas en el documento del grupo de la Universidad de Barcelona arriba citado.
  • Justicia: Brecha digital, Beneficios compartidos, No discriminación, Sostenibilidad energética y medioambiental.
  • Investigación: Investigación con datos sanitarios en el ámbito tecnológico, uso de datos sin finalidad comercial en el ámbito universitario que acaban en el sector empresarial, reidentificación de datos anonimizados.

El artículo Are Research Ethics Obsolete In The Era Of Big Data?  tiene un planteamiento diferente a los anteriores, y se pregunta si realmente habrá preocupación ética por los datos en un futuro, en el que las personas crecieron en un mundo digital en el que han compartido su vida. Por otra parte hay que tener presente que ya vamos teniendo resultados concretos en la investigación con big data, en ámbitos como el de las enfermedades raras, los efectos adversos de los medicamentos o la propia investigación clínica o genética; incluso el uso de esta metodología puede afectar al paradigma vigente de evidencia científica. 

Nos encontramos pues ante un desafío, en el que habrá que encontrar un equilibrio entre las bondades de la investigación biomédica con big data y la seguridad y privacidad de las personas.

¿Evidencia, Experiencia u Opinión?

p_20161126_1510231La medicina basada en la evidencia he experimentado una evolución importante en las últimas cuatro décadas, hasta alcanzar su consolidación. El interés por la toma de decisiones basadas en la evidencia (basada en pruebas) no sólo se ha ampliado a todo el ámbito de la atención sanitaria, sino que sus principios y métodos se han extendido a otros ámbitos como los servicios sociales, la educación, el medio ambiente, la acción humanitaria y a otros, dentro del paraguas de las políticas basadas en la evidencia.

Es quizás por ello por lo que veo algunos signos, que expongo a continuación, de que se encuentra sometida a tensiones que la ponen en crisis, una crisis de crecimiento.

Aunque en España el limitado desarrollo de una cultura e instituciones evaluadoras haya mitigado la visibilidad de estas tensiones, recientemente se ha desatado la polémica por un artículo del boletín de Información Farmacoterapéutica de Navarra, contestado por cinco sociedades científicas, sobre la incertidumbre en el uso de los nuevos anticoagulantes orales en la fibrilación auricular. El artículo, la carta de las sociedades científicas, réplica y nota editorial, constituyen un excelente material de estudio, al igual que el trabajo publicado recientemente sobre la decisión del Dutch National Health Care Institute de no financiar las instilaciones de la vejiga con sulfato de condroitina o ácido hialurónico. El caso llegó a los tribunales, donde el debate de fondo fué entre la medicina basada en la evidencia y la opinión de expertos (Dutch Urological Association).

La medicina basada en la evidencia ha tenido un amplio desarrollo metodológico en los aspectos relacionados con efectividad (y posiblemente en menor medida en seguridad), pero el análisis del contexto en el que será aplicada, estámuy limitado. Esto es especialmente llamativo en la evaluación de tecnologías sanitarias; desde sus orígenes se contemplaba que esta evaluación debería incluir además de la efectividad, los aspectos económicos, éticos, sociales y organizativos. Estos aspectos de contexto de uso de la tecnología, son sistemáticamente ignorados (salvo en ocasiones los económicos), a pesar de ser clave para contextualizar la evidencia. Lamentablemente, entiendo que por la presión de aumentar la producción, se está tendiendo a excluirlos en los llamados informes rápidos (yo diría informes parciales o incompletos) por lo que disminuye su valor como ayuda a toma decisiones. Esto nos lleva a un reduccionismo tecnológico en el que el análisis de los echos (efectividad en el mejor de los caos, cuando no sólo eficacia) no aporta suficientemente conocimiento para tomar decisiones al faltarle el contexto, que irremediablemente está cargado de valores morales.

Otro aspecto que está cambiando es la tipología de estudios que ayudan en la evidencia. Las revisiones sistemáticas de la literatura han sido el producto estrella, pero en la actualidad no dan respuesta a múltiples de situaciones en las que no tenemos ensayos clínicos de calidad y sin embargo tenemos que tomar decisiones. Entran en juego otros tipos de estudios de síntesis de la evidencia que no tienen una metodología tan robusta (es el caso por ejemplo de los mapas de evidencia) y que es necesario acompañar de otros elementos de análisis, como podría ser la deliberación.

Un aspecto más que se está poniendo sobre la mesa, es el debate sobre evidencia y experiencia, como muy bien comenta Sergio Minué a propósito del aterrizaje de un avión de pasajeros en el río Hudson: cómo un piloto experimentado salvó la vida de los pasajeros al guiarse por su intuición y no por los procedimientos. Como decía el piloto: “Fuimos contratados por nuestros juicios. Y ahora estamos siendo evaluados por nuestra conformidad”.

El debate está servido.

El futuro de la Evaluación de Tecnologías Sanitarias.

2016-08-11-14-33-30Recientemente se han abierto dos procesos participativos sobre el presente y futuro de la Evaluación de Tecnologías Sanitarias.

Uno de ellos ha sido una propuesta del ámbito académico (Centre for Evidence-Based Medicine CEBM de la Universidad de Oxford y el British Medical Journal) mientras que el otro lo ha sido del ámbito institucional supranacional (Comisión Europea).

El debate académico se ha iniciado con la publicación del borrador de un Manifiesto: Mejorar el desarrollo, la difusión y la aplicación de la evidencia de la investigación para mejorar la salud.

Parte del principio de que necesitamos mejorar la evidencia para la toma de decisiones en salud, indicando Twenty reasons why we need better evidence for better healthcare, que van desde el sesgo de publicación, al cese prematuro de ensayos clínicos para enmascarar la falta de efecto de la intervención.

El punto de partida para la elaboración de este borrador han sido el artículo “Evidence based medicine: a movement in crisis” y la editorial “How medicine is broken, and how we can fix it.” del BMJ.

El manifiesto cuenta con los siguientes apartados: las decisiones informadas, los ensayos clínicos, la síntesis de la evidencia, la metodología de la investigación, las políticas basadas en la evidencia, el uso de las grandes bases de datos, la comunicación de la evidencia, rendición de cuentas y conflictos de interés, y por último la evidencia en las agencias reguladoras (específicamente FDA y EMA). En definitiva, aborda los temas actuales de la medicina basada en la evidencia. El documento finaliza con un cuestionario de 5 preguntas para hacer aportaciones al texto.

Por otra parte, la Comisión Europea ha publicado un documento sobre la evaluación inicial del impacto de la iniciativa Strengthening of the EU cooperation on Health Technology Assessment (HTA).

La información de contexto hace referencia a aspectos económicos más que sanitarios, pasando por encima el decisivo papel de la tecnología en el aumento de los costes. Describe a continuación los tipos de productos generados en la evaluación de tecnologías sanitarias en la cooperación europea (Relative Effectiveness Assessment (REA) y Full HTA).

El documento repasa la experiencia previa de cooperación europea en este campo, con las iniciativas normativas y los Joint Action de EUNETHTA (2010-2012, 2012-2015 y 2016-2010), indicando el limitado impacto de esta iniciativa en las actividades nacionales y sus problemas de financiación. Como elementos positivos se indica el proyecto de elaboración de 80 informes de evaluación y 35 diálogos tempranos con la industria para el periodo 2016-2020 (personalmente tengo mis dudas sobre si los diálogos tempranos son un instrumento al servicio de la industria o de los servicios sanitarios).

Identifica una fragmentación del sector de la evaluación en el ámbito europeo, con trabajo descoordinado y duplicidad de esfuerzos, diferentes marcos de referencia y de capacidades entre los países, diferentes metodologías, y problemas de sostenibilidad económica.

Se plantean 5 posibles escenarios para la evaluación de las tecnologías sanitarias en el marco europeo a partir de 2020:

  1. Mantener el status quo actual (Join Action hasta 2020).
  2. Cooperación voluntaria a largo plazo (Financiado por la UE más allá de 2020).
  3. Cooperación en la recopilación de datos, uso compartido y empleo de herramientas y datos comunes.
  4. Cooperación en la producción conjunta de informes de REA y aceptación de los mismos (cooperación en aspectos clínicos).
  5. Cooperación en la producción de informes completos HTA y aceptación de los mismos (cooperación en costo-efectividad).

Queda un largo camino a recorrer hasta el año 2020, (en situación de gran incertidumbre, entre otros motivos por los efectos del Brexit), por lo que hay oportunidad de mejorar esta propuesta; para ello es preciso que se vaya iniciando un debate al respecto.

Su punto de partida, a mi modo de ver, no tiene en cuenta los elementos conceptuales y análisis de la realidad del documento académico arriba indicado. En cuanto a los puntos críticos, la defensa de los intereses de los servicios sanitarios y su población frente a los de la industria, son para mí la clave que marcará el desarrollo de la evaluación de tecnologías sanitarias en el marco europeo.

Cazando mosquitos con Zulueta

ronda zulueta mosquitosMe siento afortunado de haber conocido a personas extraordinarias. Una de ellas ha sido Julián de Zulueta. Persona polifacética de la que destacaría dos cualidades: inquietud científica y conducta cívica.

En el plano científico tuvo la oportunidad de desarrollar su actividad profesional en el programa de control de la malaria, prácticamente desde la creación de la OMS hasta finales de los años 70. Ello le llevó a conocer medio mundo, desde Borneo a Uganda pasando por Oriente Medio; previamente había vivido en los años 30 en Berlín y Roma, antes del exilio familiar a Colombia y Estados Unidos. Publicó múltiples estudios de campo sobre la evaluación de distintas técnicas para el control del paludismo; de estos trabajos me gusta bastante A malaria-control experiment in the interior of Borneo, aunque el que más me interesó y llamó la atención en su día fue Receptivity to malaria in Europe publicado en 1975. A mediados de los años 70 había preocupación por la posibilidad de propagación del paludismo en Europa a partir del importante número de enfermos que llegaban a Portugal procedentes de sus excolonias. Los estudios realizados con cepas de Grecia, Italia y España mostraban la incompatibilidad entre el mosquito europeo y las cepas de Plasmodium africano.

Es posible que aquel estudio, contado por su propio autor, haya influido en mi tendencia a relativizar el alarmismo sobre los riesgos para la salud procedentes del exterior.

Si su labor científica me parece destacable, me llama todavía más la atención su conducta cívica, que le llevó a tratar de conocer a fondo la cultura de los sitios donde vivió (resulta difícil luchar contra los vectores si no se conoce el ámbito sociocultural donde vive la gente a ellos expuesta). Tras jubilarse se instaló en Ronda, realizando activismo medioambiental, concretamente en la defensa del pinsapo; su compromiso le llevo a participar en la elecciones municipales, siendo alcalde de Ronda en el periodo 1983 a 1987; después ocupó la Presidencia de la Junta Rectora del Parque Natural Sierra de la Nieves y fue Presidente del Patronato de la Fundación Francisco Giner de los Ríos, preocupado por la recuperación de la memoria de la Institución Libre de Enseñanza, siendo uno de los últimos alumnos de la institución que han llegado con vida hasta nuestros días.

Me resulta muy interesante su activismo político y social en su madurez, pues no obedece a afán de poder, sino a algo que he observado que es común en otros países y que me parece admirable: las personas cuando se jubilan tratan de realizar servicios útiles a la sociedad, queriendo devolver algo de lo que han recibido, implicándose por ello en actividades de desarrollo de su comunidad.

Zulueta visitaba de vez en cuando a Enrique Nájera en Sevilla, quien invitaba a sus visitas a que diesen una clase en la asignatura de Higiene y Sanidad; así la clase de gripe la daba Rafael Nájera, la de Educación para la salud Pilar Nájera, la de paludismo Zulueta, la de meningitis un noruego que pasaba por allí y así sucesivamente. En una de estas visitas, Zulueta nos dijo que le habían pedido de la The London School of Hygiene & Tropical Medicine unas muestras de mosquitos Anopheles atroparvus del sur de España, para lo que solicitaba algún voluntario que le ayudase. Para un joven epidemiólogo en formación era una oportunidad que no se podía perder, así que me integré en un equipo formado por Adoración Nieto, Paco Perez Bermudez (ponía el Land Rover), Mª Jesus Megias y yo, contando con el apoyo logístico de Carlos Yañez, Inspector Médico de Ronda, que nos acogió en su casa.

Zulueta nos dio un breve curso intensivo sobre: hábitos del Anopheles y lugares más adecuados para su captura, diferenciación entre Culex y Anopheles y en estos la diferencia entre el macho y la hembra (se capturaban hembras, pues la muestra final eran sus huevos), manejo del cazamosquitos (se colocaba encima del mosquito un tubo de cristal que tenía un filtro al final; el tubo se continuaba con una goma que finalizaba en una boquilla por la que se succionaba, quedando el mosquito atrapado en el filtro).

Durante unos días estuvimos recorriendo con él cortijadas, cochineras y majadas por la zona de Arcos de la Frontera; recuerdo que era el Corpus, pues las calles de Zahara de la Sierra estaban las calles engalanadas. Al día siguiente cogíamos los huevos que habían puesto las mosquitas durante la noche y los empaquetábamos para Londres.

De esta forma pude completar la primera línea de mi experiencia profesional:

1981: Trabaja entomológico de campo sobre Anopheles atroparvus en la zona de Arcos de la Frontera para The London School of Hygiene & Tropical Medicine, dirigido por J. de Zulueta.

(Traducción: Cazando mosquitos)