Salud Pública: Personas.

Es de esperar que el Pacto por la Sanidad suponga un fuerte impulso para las Políticas de Salud Pública en España. El Comité de Salud Pública creado (junto a otros 5 más) para este Pacto, tiene por objetivo, según la nota del Ministerio de Sanidad y Consumo: “definir una política común en este campo, establecer un calendario vacunal común y lograr que la salud pública sea un elemento permanentemente presente en todas las políticas”. Me llama la atención que algo importante, pero a fin de cuentas puntual como es establecer un calendario vacunal, figure al mismo nivel que los otros dos objetivos de una trascendencia mucho mayor y que por otra parte no se mencionen las dos leyes anunciadas por el Ministerio: la de Seguridad Alimentaria y la de Salud Pública.

Desde mi punto de vista estos temas habría que abordarlos desde la persepectiva de reingenieria de procesos (se que este término causa cierta prevención por su asociación con los grandes procesos de reconversión industrial): desde la perspectiva de las personas, los procesos y las tecnologías.

Desde la perspectiva de las personas, un aspecto clave para el futuro es la formación de profesionales especializados en salud pública. Para ello un primer paso sería avanzar y actualizar los mapas de competencias de los distintos profesionales. Tenemos dos referentes importantes: definición de las “Competencias profesionales específicas en salud pública”, mediante un proceso de consenso auspiciado por la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria y la Sociedad Española de Epidemiología y el Programa formativo de la especialidad de Medicina Preventiva y Salud Pública.

Estos referentes habría que adaptarlos a las distintas profesiones y actualizarlos, incorporando por ejemplo competencias emergentes como: gestión de comunidades, gestión de recursos externos y análisis del entorno internet .

Referente a la especialidad de Medicina Preventiva y Salud Pública, creo que es urgente acometer las siguientes acciones:

  • Dejar de ser unicamente especialidad para Licenciado en Medicina y pasar a ser multiprofesional, con acceso desde cualquiera de las profesiones sanitarias definidas en la Ley de profesiones sanitarias.
  • Dejaria de ser por tanto una especialidad ecxclusivemente médica y en consecuencia desaparecería Medicina Preventiva de su denominación, aunque esta fuera una de las areas de capacitación para los especialistas con la titulación de medicina.
  • Para facilitar la movilidad profesional, la especialidad de los titulados en Medicina y cirugía debería ser troncal con las especialidades de Medicina Familiar y Comunitaria y Medicina del trabajo. En la práctica es importante la movilidad de medicos de familia a puestos de trabajo propios de especialistas en salud publica; de esta forma estaría debidamente regulado este paso así como en sentido contrario.
  • Resulta lógico en este constexto, que la formación de especialisats de salud pública independientemente de la titulacion sanitaria a la que pertenezcan, debería hacerse en unidades docentes adscritas a los Servicios de Salud Pública y que tuviesen un número de residentes suficiente como para que su formación se desenvuelva en un ambiente docente con una masa critica adecuada (lejos de la situación actual en algunas unidades docentes que no llegan a contar con cuatro residentes); no parece lógico contar con más de una unidad docente en cada Comunidad Autónoma y a su vez es importante que el Ministerio valore la idoneidad de acreditar unidades docentes en Comunidades Autónomas uniprovinciales sin un número sufieciente de residentes.

Respecto a los profesionales no sanitarios que trabajan en salud pública, tal como ya se ha postulado, el Espacio Europeo de Educación Superior ofrece el marco para su formación, con los master y doctorados.

Mencion aparte ha de hacerse de la formación continuada de los profesionale actuales y el papel de nuevas titulaciones no forzosamente universitarias (formación profesional).

Anuncios