Ética y Evaluación de Tecnologías Sanitarias

OLYMPUS DIGITAL CAMERALa ética durante el siglo XX ha alcanzado su máximo desarrollo en la ética aplicada gracias al impulso de la bioética; esta ha sido el referente para el desarrollo de la ética aplicada en otros ámbitos, desde el empresarial al de la administración pública.

Mientras que la bioética ha tenido un importante desarrollo en el ámbito clínico y de investigación, el desarrollo de la ética de las organizaciones sanitarias, salud pública y especialmente evaluación de tecnologías ha sido posterior y menos importante.

La bioética y la evaluación de tecnologías sanitarias fueron contemporáneas en su origen. Su aparición hace 4 décadas trataba de responder a la creciente complejidad del ámbito sanitario, en el que cada día resulta más difícil tomar decisiones tanto en la vertiente técnica como moral.

La evaluación de tecnologías sanitarias tuvo presente desde el principio la necesidad de contemplar los aspectos éticos (junto a los médicos, sociales y económicos) en el proceso de evaluación, incluyéndose en sus definiciones. A pesar de ello y del tiempo transcurrido, la evaluación de los aspectos éticos es claramente insuficiente como parte del proceso de evaluación de tecnologías.

Una encuesta de 2003 de INAHTA entre sus asociados mostró la inmadurez en el abordaje de estos aspectos. Paralelamente se observó que sólo el 17% de los informes de evaluación de las agencias canadienses incluían la evaluación ética (entre 1997 y 2006) y sólo en el 5% de los informes de 9 agencias de diversos países (entre 2003 y 2006).

Se han tratado de explicar las razones de esta situación, destacándose:

A) No hay conexión entre los profesionales de la ética y los de evaluación de tecnologías.
B) No hay una metodología comúnmente aceptada para la evaluación ética de las tecnologías.
C) El desarrollo metodológico puede que sea deficiente, insuficiente o inadecuado.
D) La mayoría de las cuestiones morales son de carácter general y no son específicos de una determinada tecnología.
E) Los aspectos éticos de la evaluación pueden ser analizados dentro de otros marcos, como el económico.
F) La incorporación de la ética puede debilitar los fundamentos de la evaluación de tecnologías sanitarias.

Se ha señalado también la falta de preparación o interés de los evaluadores para abordar los problemas éticos o las particularices del análisis ético en este campo respecto a la clínica o investigación.

Posiblemente se le ha dado excesiva importancia a la falta de desarrollo metodológico tanto para la identificación de los problemas morales asociados a las tecnologías sanitarias como su análisis. Es insuficiente el desarrollo de herramientas para por ejemplo, evaluar los artículos incluidos en las revisiones sistemáticas desde la perspectiva ética (en comparación con las disponibles para evaluar su calidad metodológica), pero el desarrollo teórico ha sido sin embargo importante, siendo numerosos los marcos de referencia que disponemos para la evaluación ética.

Una revisión sistemática reciente ha identificado entre las agencias o mundo académico 42 propuestas de modelos o guías de referencia. Estas han sido clasificadas en cuatro categorías:

  • Métodos de abordaje clásico, de reflexión sobre teorías y principios.
  • Métodos de abordaje clásico con enfoques participativos e interactivos.
  • Herramientas para obtener y sintetizar los datos.
  • Modelos de discusión de los aspectos éticos en la toma de decisiones.

En definitiva hay una gran variabilidad de propuestas y enfoques, que responden a distintos propósitos, para ser usados por expertos en bioética o en evaluación de tecnologías sanitarias con formación en bioética. Aún así parece que el problema no está en la conceptualización de los problemas sino en la aplicación de los instrumentos existentes, pues hay poca casuística sobre su uso.

Para nuestro ámbito tenemos herramientas que nos pueden ser de utilidad para avanzar en el análisis ético. Por una parte la publicación de la Red Española de Agencias de Evaluación de Tecnologías Sanitarias y la herramienta desarrollada por EUnetHTA que incluye un módulo de ética. Ambos contienen un cuestionario cuyas preguntas nos pueden ayudar a plantear los aspectos éticos de la evaluación.

Aunque la primera inquietud suele ser sobre la evaluación ética en los informes de evaluación de tecnologías sanitarias, hay otros posibles problemas éticos que no hay que olvidar y que afectan a todo el proceso, como son: la identificación y priorización de técnicas a evaluar, la transferencia del conocimiento y toma de decisiones basadas en la evidencia, así como la ética profesional de los investigadores y directivos o la ética de las organizaciones de evaluación.

Nos encontramos pues ante un apasionante campo.